Don Peso
Por gustavo orozco
Durante nuestro lapzo de vida es normal, uso y costumbre, que atravecemos diferentes situaciones, algunas penosas otras graciosas, he incluso algunas en las que los sentimientos, los intereses creados o simplemente la necesiadad de estar en movimiento, nos llevan a degustar de diversos enredos tan facinantes como complejos, y de eso se trata la historia que aclama por ser leida, en la que el actor principal es un muy comun y casi siempre acompañado personaje, conocido con diversos nombres como “lana, pichocha, feria, dinero, money, cash, mengambrea” pero la mas famosa y por demas correcta es la de “Peso”. Nuestro amigo aqui mencionado gusta de ser llamado Don Peso devido a que a pesar de no ser orgulloso, prefiere ser distinguido de los demas. Asi que los sucesos que Don Peso vivio y sobre todo los mas interesantes los subrayaremos puntualmente, describiendolos tan minuciosamente como nos sea pocible.
Todo empezo el dia en que una tarde lluviosa en la que se percivia paz en el banco y sobre todo en la boveda donde Don Peso comentaba del asunto del mercado cautivo con otros pesos y algunos billetes colados que disfrutaban de las charlas que protaginizaba siempre Don Peso, en medio de esta, asi de pronto PLUK!!! Se abrio la boveda y una señorita muy elegante tomo consigo 3 cajas de pesos, no fue sino hasta su escritorio donde se tomo la libertad de sacar 2 pilas de pesos y las deposito cuidadonsamente en un cajon, nuestro amigo Don Peso formo parte de una pila que dieron a parar en el cajon, en donde no tubo ni tiempo de asimilar el lugar cuando, otra ves la misma señorita urgo cuatro pesos y a Don Peso junto con algunos billetes de diferentes denominaciones los cuales fueron a para en manos de un señor el cual Don Peso califico como elegantemente vestido y soltero debido a la ausencia de algun anillo comprometedor y al ver su cartera de piel de cocodrilo Don Peso quedo estupefacto “ A de ser una buen hombre de negocios- Dijo Don Peso- con conocimientos de economia y quiza hasta de politica”. Saliendo del banco este señor subio al auto y tomo rumbo a la zona roja de la Cd. “Buenas noches Señor!- Dijo un hombre con apariencia gorilezca- ¿Lo de siempre?” “No hoy quiero alquilar a una de tus novedosas masajistas- respondio el elegante Sr.- pero una que no sea muy cara!” El señor se dirigio a un cuarto donde obtubo los servicios requeridos y al terminar hizo el pago correspondiente, dejando ademas una propina en la que Don Peso formaba parte junto al buro. Don Peso quedo atonito ante el precario escenario que se le precento ante el, donde un solo cuarto con talves solo 4×4 mts, un ambiente extremadamente humedo y caliente, funjia como dormitorio, cocina, baño, biblioteca, farmacia, y jugueteria, sin mencionar el estrafalario aspecto de su nueva dueña, joven pero con mirada perdida, labios color fresa, ojos azul celeste, cabellera negra como carbon y cuerpo de perdicion, pero con moretes e imagen desaliñada, asi un poco preocupado y trizte Don Peso trato de entlablar algun tipo de conversacion con unos billetes, conocidos suyos del banco, casi cautachos! Que preguntaban por la definicion de PIB pero la sra. de los ojos azules los guardo en el cajon y con el sonido de la puerta abriendoseno no hubo un solo momento de silencio que permitiera a Don Peso saciar las dudas de los billetes ya que su dueña daba gritos descomunales por los que Don Peso la clasifico como como un fiel apoyadora de las corrientes positibistas y algo religiosa, inclusibe un poco caprichosa. Muchas horas mas tarde Don Peso fue sustraido del cajon a horas en las que el dia daba indicios de su precencia y fue llevado de compras en una bolsita muy sucia, un poco descuidada y de colores altisonantes. Ya en el camino el centro de la ciudad Don Peso sufrio un extraño terremoto, mismo que no era otra cosas sino que tomaron a su dueña por sorpresa y le llevaron a un callejon sin salida donde la tiraron en el suelo, ahi se esucho la voz del culpable “Caele con la feria Güerita- grito un acento masculino- o sino no vives pa´ contarlo” “ Auxilio grito la mujer” y no se escuho mas discucion sino solo unos extraños quejidos de la sra. de ojos azules y amenazas grotescas del desconcido y despues de unos minutos solo alcanzo a escuchar el mas amargo llanto que Don Peso pudo escuchar en su vida alejandose, minutos mas tarde Don Peso se encontro en un terremoto mucho peor al anterior y cuando este se calmo este, salio a la luz en manos de su nuevo dueño el cual pudo obserbar y describio como de aspecto fachoso, sucio, apestoso, mal encarado, intranquilo osea un Malandro hecho y derecho!!!, aparto a Don Peso del demas dinero logrando salverce de la experiencia de de entrar en la bolsa de lo que podria clasificarce como los restos de un saco que portaba el Malandro, asi pues el Malandro lo inspecciono, observo su brillo lozano y flamante con pasiencia quirurjica, con un gúiño aprobatorio comenzo a hechar suertes con Don Peso cosa que ademas de molestarle le causo terribles dolores y sintomas nauseabundos de una intenciadad apocaliptica, el tiempo que transcurrio entonces es impocible asegurar ya que ni Don Peso supo decir su nombre en ese lapso, pero, cuando recupero la conciencia se percato de haver perdido su brillo a costa de la tierra y los rapones por diversas caidas que havia sufrido por descuido de el Malandro, pero no solo eso, la mano en que ahora se encontraba no era la misma, ni sucia, ni huele a cerveza y cuando se percato vio a su nuevo dueño, este con apariencia extrabagante y muchas cadenas de oro y acompañado de dos señores mas vestidos de negro y con apariencia no muy amigable. Entonces el sr. extravagante amenazo al malandro “Ya tienes mi dinero” “Aqui triago una parte- Resongo un poco asustado el malandro- ya namas te debo $100.°°, pero no tendras un poco mas de la verde” “Te voy a dar solo un poco para que me pagues pronto capíchi?” y bueno nuestro amigo Don Peso fue a dar a una cartera de piel y subiendo su nuevo dueño al carro fueron a dar a un muelle donde su nuevo dueño comenzo negocioaciones muy extrañas “Quiero mas muchachas pa´ mi club- comenzo diciendo el otro sr.- ya casi no hay gente los fines de semana” “ te debo tres chamacas y unos cuantos de la verde asi que te voy a dar las 3 chamacas y $2321.°°-dijo el dueño extravagante de Don Peso- como la ves?” “Simon”. Ya se imaginaran a manos de quien fue a dar Don Peso pero lo bueno fue que como a su nuevo dueño no la gustaba traer pesos en las bolsas nuestro amigo fue a dar a manos de el primer “mendigo” que se topo, este nuevo dueño era un joven como de unos 17 junios y este con un desgastado discurso pedia dinero segun el para un taco, pero Don Peso fue testigo de la mentira, cuando a la hora de la comida, fue por una muchacha muy bonita, de su misma edad, y ademas de un aspecto muy humilde, despues de un recorrido por las calles principales, un restaurant, un café, un helado Don Peso fue gastado para comprarle un rosa roja carmin para la novia del mentiroso. Por primera ves Don Peso olvido las tecnicas del comercio, el iva, el regateo, cuando vio esa mirada de eterna alegria que se dibujaba en el rostro de la muchacha y suspiro “me hubiera gustado quedarme con ellos”. Pero su siguiente dueño lo guardo y continuando su ardua jornada de trabajo entre carros y gente molesta que no compraba rosas, de pronto, sin darce cuenta tiro a Don Peso a la mitad de la calle y ahi fue estampado por ruidosos titanes de piernas blandas que escupian algo negro y que incrustaron inevitablemnte a nuestro amigo en el pabimento de porvida, en una calle llamada Calle Segunda, junto a un cine viejo donde cuando tu al cruzar lo puedes encontrar muy solito.

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